Génesis 7:10-24

La historia de Noé

El deluvio

Gén 7:10 Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.

Gén 7:11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,

Gén 7:12 y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

Gén 7:13 En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca;

Gén 7:14 ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie.

Gén 7:15 Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida.

Gén 7:16 Y los que vinieron, macho y

hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.

Gén 7:17 Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.

Gén 7:18 Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

Gén 7:19 Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.

Gén 7:20 Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

Gén 7:21 Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.

Gén 7:22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.

Gén 7:23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.

Gén 7:24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.