Marcos 3:1-6

LSE

Jesús sana a un hombre con la mano seca

Mar 3:1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.
Mar 3:2 Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.
Mar 3:3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.
Mar 3:4 Y les dijo: ¿Es lícito

en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.
Mar 3:5 Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.
Mar 3:6 Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.